HISTORIA
IGLESIA DE DIOS – BARRIO TIMBOCITO
En el año 1993,
siendo pastores Mónica y Bernardo Fischer, la Iglesia de
Jardín América comenzó su primer Hora Feliz
en el Barrio Timbocito, la cual se realizo por un tiempo debajo
de un frondoso árbol de mandarinas en un terreno de los
Hnos. Griselda y Otto Heisler.
Después de algunos años siendo pastores Norma y
Miguel Gómez, la Hora Feliz se trasladó a dos cuadras
de ese lugar nuevamente debajo de un árbol, pero esta vez
en el patio de los Hnos. Edith y Hugo Lehmann. Las clases continuaron
bajo la dirección de las Hnas. Lulú Ruzak, Griselda
Heisler y Mónica Tarón. Muchas veces se hacía
difícil realizar estas reuniones a la intemperie.
Corría el año 1990, la iglesia comenzó con
células de oración y uno de los grupos estuvo integrado
por cuatro familias Lehmann, Heisler, Doros y Tarón cuyas
reuniones comenzaron en la casa de la Flia. Lehmann los días
martes (Barrio Timbocito). La visión de estos hermanos
era alcanzar a los vecinos para Cristo. Cada martes se acercaba
alguna persona del barrio a escuchar la palabra de Dios y orar.
Con gran sorpresa y alegría la sala se hacía pequeña
por la cantidad de personas que asistían al lugar. De esta
manera a los seis meses el Señor puso en el corazón
de los Hnos., Lehmann cedernos un pedazo de su terreno para construir
un pequeño templo de 4 x 8 mts aproximadamente. Al tener
un lugar más cómodo para las reuniones de oración,
que más adelante lo nombramos como Culto del Barrio Timbocito
de la Iglesia de Dios.
Ese pequeño templo fue de gran bendición, el trabajo
con los niños crecía cada día más
y una vez al mes teníamos reuniones donde distintos pastores
nos visitaban, especialmente alumnos del Instituto Teológico
Posadas que nos que nos deleitaban con su música y con
la palabra de Dios.
El Señor añadía más y más personas
a la iglesia.
Fueron tiempos muy lindos, después de dos años nos
reuníamos alrededor de treinta y cinco a cuarenta personas
y nuestro templo comenzó a quedar chico, particularmente
cuando había alguna actividad especial con los chicos de
la Hora Feliz que eran alrededor de ochenta. El Señor puso
en su corazón de los hermanos buscar un terreno y construir
un templo. En aquel entonces ya habíamos comenzado con
reuniones de damas, y ellas que siempre estaban dispuestas, comenzaron
a trabajar para juntar fondos. El punto fuerte fue la venta de
empanadas, un trabajo que hicieron con gran entusiasmo y alegría
para la obra del Señor.
Cuando obtuvimos la suma de mil pesos salimos a buscar terreno,
orábamos al Señor para que nos muestre el lugar
en donde construir y también las posibilidades para conseguir
este dinero. El Señor nos mostró un lugar, enfrente
de los Hnos. Lehmann, pero esa tierra todavía no estaba
loteada. Hablamos con el propietario para saber si el querría
vendernos dos terrenos y la primera reacción fue un ¡NO!
Pero nosotros no dejarnos de orar y confiar en el Señor.
Un buen día para agrado nuestro y para gloria del Señor
nos hizo una propuesta, lotear todo ese lugar y si nosotros nos
hacíamos cargo de vender los terrenos, podíamos
elegir los terrenos que quisiéramos y lo que sobraba de
la venta era de la Iglesia. Aceptamos y para la gloria del Señor
se vendieron treinta y dos terrenos y cuatro elegimos para la
obra del Señor. Y además el sobrante de la venta
fue suficiente para poder construir un templo de material de 10
x 20mts.
Con mucha gratitud y alegría se inauguró el templo
en el año 1998. El enemigo no descansó y muchas
pruebas y dificultades golpearon a la iglesia desanimado y trayendo
discordia entre las familias. Pero gracias a Dios ese grupo de
hermanos confío en el Señor. También otros
hermanos se acercaron en ese tiempo y colaboraron con esta obra.
La Hora Feliz esta a cargo de Griselda Heisler, se reúnen
entre cien y ciento cincuenta chicos semanalmente, en un tiempo
que se les habla del amor de Dios se les presenta el Evangelio
y gracias al amor de muchos hermanos en Cristo también
reciben una merienda.
.
Los miércoles tenemos cultos generales en el templo. Los
martes cada quince días hay reunión de damas a cargo
de la hermana Mabel Añez de González, donde unas
veinte vecinas y hermanas asisten.
Los domingos por la tarde es la reunión de adolescentes
liderada por los hermanos Mabel González y Samuel Añez
con la supervisión del pastor.
Actualmente se está predicando a unas ciento cincuenta
personas por semana, Un proyecto para el futuro es construir aulas,
para dividir el trabajo con los niños, se hace difícil
enseñar a tantos niños de distintas edades en un
solo lugar.
La Iglesia de Dios de Barrio Timbocito
comenzó una nueva etapa a partir del 29 de febrero del
año 2004, ese domingo se celebro el culto de instalación
del primer pastor de dicha iglesia, el hermano Ernesto González
junto a su esposa, Mabel Añez y sus dos hijos, Marcia Beatriz
y Juan Ignacio. Dicho culto fue dirigido por el matrimonio integrado
por Mónica y Edvino Tarón y la predicación
estuvo a cargo del pastor Eduardo Spitzer, presidente de la Asociación
Argentina de la Iglesia de Dios.
El matrimonio González curso estudios teológicos
en el Seminario Internacional Teológico Bautista de la
ciudad de Buenos Aires y trabajaron un año como pastores
asociados en la Iglesia de Dios de la ciudad de Posadas junto
al pastor Arturo Schultz.
A partir de esta fecha se ha desarrollado una intensa actividad
en la iglesia por parte del pastor y su familia, especialmente
en la visitación y conocimiento de los hermanos, También
en la participación en centro de salud el Buen Samaritano
donde dos veces por semana (martes y jueves) se hace consejería,
oración o simplemente escuchar y hablar con las personas
del barrio y hermanos de la iglesia que se acercan hasta la misma.
El proyecto de la Iglesia de Dios de Barrio Timbocito es la multiplicación.
La iglesia recibió el privilegio y la responsabilidad de
cumplir la gran Comisión. La iglesia es el lugar donde
la misión se encarna y se proyecta. Allí están
los recursos humanos, espirituales y financieros. En el ámbito
del Cuerpo de Cristo, se forman los evangelistas y reciben también
la aprobación para el servicio. La Iglesia de Dios de Barrio
Timbocito desarrolla programas a corto y largo plazo y el evangelismo
se ha constituido en su máxima prioridad por encima de
cualquier énfasis en particular. Por este motivo hemos
comenzado esta obra, la Iglesia tiene la visión de llevar
el evangelio a todos los lugares que pueda alcanzar, empezando
por los vecinos del barrio. Sin dudas esta visión liberara
los recursos necesarios y potenciara la realización de
grandes cosas para la gloria de Dios.
La fundamentación bíblica es sin dudas la Gran Comisión
encargada por Jesús en Mateo 28, recordemos que no fue
solamente un mandato, sino que también incluía una
promesa, Jesús les dio seguridad sobre su poderío.
No cabe duda de que no había cosa que estuviera fuera del
poder de alguien que había muerto y que había conquistado
la muerte. Ahora eran siervos de un Señor cuya autoridad
sobre la tierra y en el cielo estaba fuera de toda duda. Jesús
les dio y nos dio una comisión o mandato. Los envió
y nos envió a convertir a todo el mundo en discípulos
suyos, la orden de Jesús es ganar a todos los hombres para
él. Les prometió su presencia. Debe haber sido asombroso
para once hombres de Galilea que los enviaran a conquistar el
mundo, pero apenas se pronunció la promesa. Se los envió,
como a nosotros, a cumplir con la tarea más grande del
mundo, pero los acompañaba y nos acompaña la presencia
más grande del mundo, que es Dios mismo.
Este proyecto será llevado a cabo por hermanos que se congregan
y están en comunión con la Iglesia de Dios del Barrio
Timbocito.
Destinatarios: El proyecto se orienta a alcanzar con el evangelio
a las personas del barrio, así como a los amigos y familiares
de los hermanos de la iglesia. También al crecimiento de
todos aquellos que ya han aceptado al Señor y además
apuntamos a nuestro crecimiento personal tanto en el servicio
como en nuestra relación con Dios y el prójimo.
Nuestro principal objetivo es: Predicar el evangelio a todas las
personas que podamos alcanzar y ocuparnos del crecimiento espiritual
de aquellos que acepten a Cristo.
Ernesto González.
Pastor de la Iglesia de Dios del Barrio Timbocito